Fases de la respiracion, Ashtanga Yoga

Fases de la respiracion

5 fases de la respiración

La ventilación pulmonar es el acto de respirar, que puede describirse como el movimiento de entrada y salida de aire de los pulmones. Los principales mecanismos que impulsan la ventilación pulmonar son la presión atmosférica (Patm); la presión del aire dentro de los alvéolos, llamada presión alveolar (Palv); y la presión dentro de la cavidad pleural, llamada presión intrapleural (Pip).
Las presiones alveolar e intrapleural dependen de ciertas características físicas del pulmón. Sin embargo, la capacidad de respirar -que el aire entre en los pulmones durante la inspiración y salga de ellos durante la espiración- depende de la presión atmosférica y de la presión del aire dentro de los pulmones.
La inspiración (o inhalación) y la espiración (o exhalación) dependen de las diferencias de presión entre la atmósfera y los pulmones. En un gas, la presión es una fuerza creada por el movimiento de las moléculas de gas que están confinadas. Por ejemplo, un determinado número de moléculas de gas en un recipiente de dos litros tiene más espacio que el mismo número de moléculas de gas en un recipiente de un litro. En este caso, la fuerza ejercida por el movimiento de las moléculas de gas contra las paredes del recipiente de dos litros es menor que la fuerza ejercida por las moléculas de gas en el recipiente de un litro. Por tanto, la presión es menor en el recipiente de dos litros y mayor en el de uno. A una temperatura constante, el cambio del volumen ocupado por el gas modifica la presión, al igual que el cambio del número de moléculas de gas. La ley de Boyle describe la relación entre el volumen y la presión de un gas a temperatura constante. Boyle descubrió que la presión de un gas es inversamente proporcional a su volumen: Si el volumen aumenta, la presión disminuye. Del mismo modo, si el volumen disminuye, la presión aumenta. La presión y el volumen están inversamente relacionados [latex]|left(P=\frac{k}{V}\right)[/latex]. Por lo tanto, la presión en el recipiente de un litro (la mitad del volumen del recipiente de dos litros) sería el doble de la presión en el recipiente de dos litros. La ley de Boyle se expresa mediante la siguiente fórmula:

Mecánica de la respiración inspiración y espiración

El aire entra en el sistema respiratorio por la nariz o por la boca. Si entra por las fosas nasales (también llamadas narinas), el aire se calienta y se humedece. Unos pelos diminutos llamados cilios protegen las vías nasales y otras partes del aparato respiratorio, filtrando el polvo y otras partículas que entran en la nariz a través del aire respirado.
Las dos aberturas de las vías respiratorias (la cavidad nasal y la boca) se unen en la faringe, o garganta, en la parte posterior de la nariz y la boca. La faringe forma parte del sistema digestivo y del sistema respiratorio porque transporta tanto alimentos como aire.
En la parte inferior de la faringe, esta vía se divide en dos, una para los alimentos -el esófago, que lleva al estómago- y la otra para el aire. La epiglotis, un pequeño colgajo de tejido, cubre el conducto de aire cuando tragamos, impidiendo que los alimentos y los líquidos pasen a los pulmones.
En su extremo inferior, la tráquea se divide en tubos de aire izquierdo y derecho llamados bronquios, que se conectan con los pulmones. Dentro de los pulmones, los bronquios se ramifican en bronquios más pequeños y tubos aún más pequeños llamados bronquiolos. Los bronquiolos terminan en pequeños sacos de aire llamados alvéolos, donde se produce el intercambio de oxígeno y dióxido de carbono. Cada persona tiene cientos de millones de alvéolos en sus pulmones. Esta red de alvéolos, bronquiolos y bronquios se conoce como árbol bronquial.

Proceso de inhalación y exhalación

La definición fisiológica de la respiración difiere de la definición bioquímica, que se refiere a un proceso metabólico por el que un organismo obtiene energía (en forma de ATP y NADPH) mediante la oxidación de nutrientes y la liberación de productos de desecho. Aunque la respiración fisiológica es necesaria para mantener la respiración celular y, por tanto, la vida en los animales, los procesos son distintos: la respiración celular tiene lugar en las células individuales del organismo, mientras que la respiración fisiológica se refiere a la difusión y el transporte de metabolitos entre el organismo y el medio ambiente externo.
Los intercambios de gases en el pulmón se producen por ventilación y perfusión[1]. La ventilación se refiere al movimiento de entrada y salida del aire de los pulmones y la perfusión es la circulación de la sangre en los capilares pulmonares[1]. En los mamíferos, la respiración fisiológica implica ciclos respiratorios de inhalación y exhalación. La inhalación (aspiración) suele ser un movimiento activo que lleva el aire a los pulmones, donde tiene lugar el proceso de intercambio de gases entre el aire de los alvéolos y la sangre de los capilares pulmonares. La contracción del músculo del diafragma provoca una variación de la presión, que es igual a las presiones causadas por los componentes elásticos, resistivos e inerciales del sistema respiratorio. En cambio, la exhalación (espiración) nos

Respiración externa

En el mundo actual, estar en línea y leer blogs (como éste) puede hacerse de diferentes maneras y en innumerables lugares. La tecnología ha llegado a un punto en el que, aparte de una conexión wifi, no tiene por qué haber mucha similitud en la forma en que tomamos la información. Sin embargo, hay una cosa que cualquier persona que lea este blog, ya sea ahora o en el futuro, tiene en común: todos respiramos. Por término medio, cada uno realiza 16 respiraciones por minuto, lo que equivale a 23.040 respiraciones al día u 8.409.600 respiraciones al año.
La respiración es uno de los aspectos más importantes de nuestra supervivencia. Podemos vivir unas semanas sin comida y unos días sin agua. Pero tenemos apenas unos minutos sin el intercambio de oxígeno y dióxido de carbono. De hecho, sólo hacen falta 3 minutos de privación de oxígeno para que se produzcan daños cerebrales. Siendo la respiración tan importante, se podría pensar que el cuerpo tendría muchas redundancias y salvaguardias diferentes para asegurar que se produzca un intercambio de aire suficiente; y se estaría en lo cierto.