Hathayoga, Ashtanga Yoga

Hathayoga

Hatha yoga bok

Mientras la respiración está contenida en el cuerpo, la mente está en calma. Mientras la mirada esté en el entrecejo no hay peligro de muerte. Cuando todos los canales han sido purificados mediante la correcta realización de la contención de la respiración, el viento atraviesa fácilmente y entra en la abertura del Sushumna.Al final de la retención de la respiración en kumbhaka, haz que la mente se libere del apoyo. Mediante la práctica del yoga se alcanza el estado de rajayoga[2].
El Hatha Yoga Pradipika presenta dos modelos contradictorios, uno que implica la detención del flujo de Bindu, el otro que implica a Kundalini y fomenta el flujo de Amrita, para explicar cómo el Hatha Yoga conduce a la inmortalidad, sin intentar armonizarlos[6].
El modelo anterior implica la manipulación de Bindu; gotea continuamente desde el centro lunar en la cabeza, cayendo a su destrucción bien en el fuego digestivo del vientre (el centro solar), o bien para ser eyaculado como semen, con el que se identificaba. La pérdida de Bindu provoca un debilitamiento progresivo y finalmente la muerte. En este modelo, Bindu debe conservarse, y los diversos mudras actúan para bloquear su paso por el nadi Sushumna, el canal central del cuerpo sutil[6].

Posicionador de hatha yoga

El Mahamudra es un gesto de hatha yoga (mudra) cuya finalidad es mejorar el control del potencial sexual. El potencial sexual, asociado a apana, es esencial en el proceso de despertar la energía espiritual dormida (Kundalini) y alcanzar los poderes espirituales (siddhi)[1].
Se ejerce presión con el talón sobre el perineo. Se considera que esta zona está estrechamente relacionada con el control del potencial vital y sexual. Al mismo tiempo, se comprime la garganta (Jalandhara Bandha) activando el chakra de la garganta (Vishuddha Chakra) – centro de las energías akásicas del vacío.
Al activar las energías del akasha y estimular simultáneamente las energías del Chakra Muladhara, la Kundalini despierta y se eleva a través del canal central, Sushumna Nadi. El vacío se considera un sustrato, un estado intermedio en cualquier transformación. Aquí proyecta las energías inferiores hacia la columna vertebral, transformándolas en energías espirituales. Así, el Mahamudra es un gesto de transformación alquímica y de elevación del potencial sexual, y al mismo tiempo un método de despertar la energía suprema del cuerpo, la Kundalini.

Historia del hatha yoga

El Mahamudra es un gesto de hatha yoga (mudra) cuya finalidad es mejorar el control del potencial sexual. El potencial sexual, asociado a apana, es esencial en el proceso de despertar la energía espiritual dormida (Kundalini) y alcanzar los poderes espirituales (siddhi)[1].
Se ejerce presión con el talón sobre el perineo. Se considera que esta zona está estrechamente relacionada con el control del potencial vital y sexual. Al mismo tiempo, se comprime la garganta (Jalandhara Bandha) activando el chakra de la garganta (Vishuddha Chakra) – centro de las energías akásicas del vacío.
Al activar las energías del akasha y estimular simultáneamente las energías del Chakra Muladhara, la Kundalini despierta y se eleva a través del canal central, Sushumna Nadi. El vacío se considera un sustrato, un estado intermedio en cualquier transformación. Aquí proyecta las energías inferiores hacia la columna vertebral, transformándolas en energías espirituales. Así, el Mahamudra es un gesto de transformación alquímica y de elevación del potencial sexual, y al mismo tiempo un método de despertar la energía suprema del cuerpo, la Kundalini.

Hatha yoga youtube

La postura se practicó a partir del siglo XVII en el hatha yoga con nombres como Narakasana, Kapalasana y Viparitakaranasana; su propósito como mudra era invertir el flujo descendente y la pérdida de la sustancia vital (amrita) mediante el uso de la gravedad[4].
Viparita Karani puede ser cualquier práctica en la que uno esté boca abajo. Esto puede incluir las asanas de la postura de los hombros (Sarvangasana), la postura de la cabeza (Sirsasana), o la postura de las manos (Adho Mukha Vrksasana). En el Hatha Yoga Pradipika, como en la mayoría de los textos clásicos de haṭha yoga, Viparita Karani aparece como un mudra,[5] lo que significa que su propósito es dirigir la energía o kundalini hacia arriba dentro del cuerpo, utilizando la acción de la gravedad sobre el cuerpo invertido,[6] a diferencia de las asanas que se utilizan en el Hatha Yoga Pradipika para crear estabilidad[7].
En el Yoga Iyengar, la postura, también llamada «Postura de las piernas en la pared»,[9] se describe como «una práctica de descanso, en la que el cuerpo se invierte sin esfuerzo», y la parte inferior de la espalda y las nalgas se apoyan en un montón de mantas, mientras que las piernas se apoyan en una pared, ya sea juntas o se dejan caer hacia fuera en una postura a horcajadas[2].